Quiero desgarrar esta vena que esta llena de muchos sentimientos.

lunes, 13 de enero de 2014

La mejor parte de esta vida.







Ya es 24 de diciembre, soy la primera en despertar, bueno la primera mi cosita también se ha despertado. Intento salir de la cama, pero él me sostiene del vientre mientras duerme.
Lentamente aparto sus mano de mi cuerpo y me giro con cierta dificultad y lo beso en la nariz.
Salgo de la cama y me abrigo con la bata de baño que a estas alturas me ha quedado pequeña me encamino a la cocina liberando bostezo minúsculos por el pasillo.
Todos duermen y no deseo despertar esa calma.
Sigo a mi destino para poder cumplir mi deber mañanero.
-Huele rico-me dice alguien tomándome de la cintura bruscamente y provocando un grito de mis labios.
Estoy en la cocina friendo huevos mientras tengo el tocino en el horno y bato la mescla del pan cake.
-Me asustaste-le digo mientras lo amenazó con el tenedor -, tengo un arma y no dudo en usarla. Ambos no reímos mientras él me besa más de una vez.-si no término tus dos hijos me van a comer viva…
-Yo te puedo protegerte-me asegura mientras me muerde el cuello haciendo que derramara la mescla.
-Ya no empieces-le suplico con la voz rota.
-Mama-llama Elena entrando en piyamas a la cocina.- ¡papi!-saluda alegremente al ver a mi esposo.
Mi esposo me suelta y la toma en sus brazos.
-¿Cómo estas mi princesa?-le pregunta mientras le da un beso en la mejilla.
Fabulosa, mama me conto que eras un guerrero cuando la enamoraste-le dice mi niña mientras saco el huevo del sartén.
-También te dijo que ella era una creída-le dijo mi esposo a su hija. Ambos se rieron y los mire con concentración.
-Son padre e hija, para que me sorprendo-susurro.
-¿Que huele tan rico?-pregunta Chris entrado en pantaloncillos y sin camisa a la cocina.
Le sonrió y le digo el menú.
-Yo quiero mis huevos revueltos- gruñe Emmette entrando la cocina con su cabello alborotado y con  manchas de pintura en el rostros y manos.
-Pues no-le digo con enojo fingido.-, entras con aires de poca madre y no me das tan siquiera un beso-le recuerdo y mi hijo resopla mientras se acerca a mi sonrojado.
Me besa en la mejilla y le acaricio el cabello rubio.
-¿Quién lavara los platos?-pregunto mientras mi esposo pone a Elena en el suelo.
-Paso-dice mi esposo.
-Paso-dice Elena.
-Paso-dice Emmette.
Rápidamente miramos a Chris.
-¿Porque yo?-pregunta sin comprender.
-Eres lento hermano-le dice Elena mientras toma uno de los tocino que estaban sobre el plato.
-Emmette pon los platos-le ordeno para que tenga algo que hacer.- cariño saca el jugo de china del refrigerador y Elena busca la jalea.
Mientras todos hacen lo suyo Chris me platica de su cita con su novia Kelly. La chica me agrada mucho y pretendo que mi hijo se sienta como en contarme esos detalles que lo delatan.
Noto lo nervioso y como huyen sus ojos de los míos como hacia su padre cuando tenía miedo en decirme cosas importantes para mí y tontas para él.
Después de desayunar en familia, en ocasiones tener uno minutos para tener una conversación trivial y elocuente, para reír con ánimos y sobre todo amarnos.
Eso lo que amaba, los desayunos. Estar en la mesa en esa época era lo que me así feliz.
Luego del desayuno recogí la mesa con mi pequeña.
-¿Ya pensaste en los nombres?-pregunta curiosa.
-Anoche soñé con un nombre-confieso mientras recojo los vasos de la mesa.
-¿Cuál?-pregunta emocionada.
-James y si fuera niña la nombraría Evangeline…
-Pufff Evangeline-dice con desaprobación.
-Pensé en ese nombre cuando leía el evangelio, además comienza con E y significa algo bonito.
-¿Qué significa?-pregunta mi hija algo curiosa.
Se notaba que tenía mi curiosidad, pero ese carácter para no ver más de haya lo natural como su padre.
-Mensajero de buenas noticias-le respondo.
-¿James?-pregunta.
-El que sustituye y es la variante de Jacobo. ¿Tu papa te ha leído de Jacobo?-le pregunto y ella niega.- esta noche debería de leerte sobre él y otra noche te cuento que sucedió con tu padre y conmigo esa noche de tormenta-le prometo.- esta noche pondremos nuestros regalos y mañana sabremos que nos trajo santa.- le indico y mi hija sonríe.
Después de limpiar y pasar una mañana tranquila me pongo a preparar la mesa con la ayuda de mi equipo perfecto y para ser sincera me gustaba ver la cara de mis hijos y esposo ver la cocina como un campo de guerra.
La mesa tenía todo los platos que podía deleitar cualquier paladar y todos estábamos vestidos para la cena.
-¿Quién va a dar las gracias?-pregunto cuando nos sentamos en la mesa a comer tengo a mi esposo delante de mí, Emmette y Chris a mi derecha y Elena a mi izquierda. Entre mi esposo y Elena quedaba la silla vacía que pertenecía a leila quien para estas fechas estaba de luna de miel con su esposo.

-¿Quiero recitar un versículo?-me indica Christopher mientras sacaba la biblia de su regazo.
Él y yo nos miramos, ambos estamos orgullos de lo que tenemos y de lo que hemos logrado hasta ahora. Tengo 4 hermosos hijos, 1 universitaria, 2 adolecentes, 1 niña inquieta y 1 cosita hermosa que crecía en mi cuerpo.
-Este lo leí anoche y deseo leerlo-explica mi hijo mayor.
-Continua-le indica su padre.
-Yo mismo cuidaré de mis ovejas y les daré un lugar para que se recuesten en paz, dice el Señor Soberano. Buscaré a mis perdidas y las traeré sanas y salvas de regreso a casa. Vendaré a las heridas y fortaleceré a las débiles. Sin embargo, destruiré a las gordas y poderosas; ¡a ellas también les daré de comer, pero juicio!-toma aliento y nos observa esperando algo de nosotros, pero todos decimos amen.
-Me gusto-le aseguro.- ¿puedo leer uno?-le pregunto y todos me animan.

Tomo la biblia y siento paz al tenerla en mis manos.
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Escribi esto y no puedo admitir que tuve que parar de escribir para soportar esa sensacion en mi pecho, ese corazon retumbar de ilucion... incluso el documento se llama de esa manera....

lo dedico a todos que se ilucionan con el amor de manera gratuita y libre.... aun sabiendo q ese no es el precio monetario y real <3
 buenas noches

domingo, 12 de enero de 2014

¿Después de tanto tiempo?






-Mami-me llama Elena.
-¿Si?-pregunto mientras entro a su habitación.
Ella esta acostada en la cama con un libro sobre su regazo.
-Puedes decirme una historia-pide.-, ya no quiero leer las reliquias de la muerte.
Me siento a su lado en la cama y le acaricio la mejilla.
-¿Que deseas oír de mi pequeña?-le pregunto.
-¿Cómo conociste a papa?-pregunta curiosa.
-Estudiábamos juntos en la universidad-respondo.
-¿Fue un clic?-pregunto y niego la cabeza.
-Al principio él no sabía de mí, yo solía mirarlo de vez en cuando, pero tampoco era de mi atención. Yo tenía otras cosas en la mente. Deseaba terminar mis estudios, comenzar mi carrera de medicina y tener muchas aventuras. Tu padre deseaba cosas diferentes, pero un día el noto que yo estaba en la mis habitación con él, que respirábamos el mismo aire y comprendió que yo era más. Comenzamos a tener una linda amistad y luego nos hicimos novio, pero no duro mucho.
-Pero… ¿porque?-pregunta sin comprender.- ¿él fue tu clic?-pregunta y asentí.
-Uno no tiene control del destino mi hermosa criatura, pero hay cosas que suceden por algo y no de ella fue esa.-explico.- ¿continuo?-pregunto y ella asiente.- Después de terminar mis estudios y haber obtenido mi licenciatura me mude a Haití.
-¿Haití?-pregunta curiosa
-¿Porque?-pregunta curiosa.
-Nos enviaron los de la cruz roja a ayudar por una causa-le explico.- fue una experiencia que cambio mi vida. ¿Sabías que tú tienes ascendencia haitiana y áfrica?-le pregunto y ella niega con la cabeza.-Por parte de mi familia materna, pues esa sangre corre por tus venas y debes sentirte orgulloso de ello. Yo no me sentía orgullosa al principio, pero cuando rebusque entre mis antepasado sentí tanto orgullo por reventar.-explico y suspiro con una sonrisa.
-Continuando con mi historia, en Haití viaje junto a un grupo de la cruz roja del cual estaba mi mejor amigo…
-¿Tío?-pregunta y asiento.
-Ambos vimos cosas de las cuales nos tocaron el corazón, estuvimos 6 meses trabajando y la cruz roja nos quería mandaría a otro lugar, pero  fue cuando algo cambio en mis planes. 3 días antes de irnos hubo un brote del virus de la influencia. Muchos pacientes llegaron a nuestro campamento, no fue algo agradable muchos murieron debido a que no estábamos preparados para tanto impacto en la población, pero logramos salvar a un grupo y entre ellos había una niña.
-¿Leila?-pregunta y asiento.- ¿fue cuando la encontraste?-pregunta
-Sí, estaba muy enferma, pero sobrevivió a las expectativas que yo había puesto en mi fe. Ella fue llevada por unos tíos que la daban por muerta. Era huérfana y estaba en un mal estado, estaba muy delgada y presentaba unos problemas de salud que no mejorarían si no la ayudaba. Fue cuando tuve la locura idea de adoptarla. Al principio se vio como una locura, pero después vi que era lo mejor. Los trámites fueron complicados debido a que era una mujer soltera y no me permitían adoptarla de esa manera y cada vez que sentía que no podría ser madre me desilusionaba. Mi grupo se fue y yo me quede con mi mejor amigo en Haití para poder adoptar a leila.
-¿Qué sucedió?-pregunto curiosa.
-Me case-respondí y mi hija soltó un gritito.
-¿Papa?-pregunto y negué con la cabeza.
-Tu papa estaba  activo en siria-le explico.- me case con mi mejor amigo por el bien de leila. No fue muy agradable para mi familia ya que fue repentino, pero no me importo. Luego de casarme y permanecer seis meses en puerto príncipe pude adoptar a leila. ¿Sabías que ese no era su nombre?-le pregunto y mi hija abre los ojos como plato.- su verdadero nombre era tan complejo que yo nunca pude aprenderlo y ella le gusto el que yo le di. Después de conseguirle la ciudadanía lo cual nos tomó 8 meses más, después de obtenerla nos mudamos los tres a mi hogar. Nos mudamos a un pueblo alejado de la costa porque yo había gastado miss ahorros en leila y deseaba volver ahorrar dinero para mudarme al norte….
-Tú y el tío….-pregunta mi hija y me rio.
-Jamás-respondo.-, todo fue por leila y no duro mucho solo 2 años a lo que leila se adaptaba y yo ahorraba el dinero para irnos las dos. Luego de ahorra lo suficiente acepte un trabajo en Seattle y nos mudamos. Al principio no fue fácil debido a que estábamos solas, no quería que mi mejor amigo dejara su vida por mí y yo era muy orgullosa para pedirle un favor como ese después de habernos divorciado.
-¿Qué sucedió?-pregunta desesperada.
-Seguimos viviendo solas hasta que decidimos visitar a  mi familia para las fiestas navideña…

Leila y yo estábamos comiendo en un restaurante en la costa, había ido en mi juventud en mi cumple año. Recordaba que había pasado un buen momento en ese lugar y deseaba llevar a leila a pasar un buen tiempo.
Caminamos por las calles como turistas americanas, yo vestía de una falda suelta y una blusa suelta dejando ver mi bañador, mientras que leila caminaba a mi lado con su cabello recogido por una dona, lentes de sol amarilla, tenía un vestido color blanco que combinaba con su piel oscura y sus labios rosados e hinchados. Leila era esbelta para ser una adolecente de 12 años y tenía la misma estatura que yo.
Ambas entramos al restaurante y el camarero nos indicó una mesa disponible. Nos sentamos en una mesa delante de los chef.
El salón estaba repletos de mesas que estaban ocupadas, las paredes tenían pinturas de artes de artistas no famosos, una de las paredes poseían un vinero que tomaba la pared completa. Y delante de todas las mesas se encontraba la cocina. Podías ver a los cocineros hacer las mejores creaciones.
-¿Que desean tomar?-pregunta el mesero.
-Vino tinto-respondo mientras observo la cartelera de postre.
-Té helado-respondo leila.
El camarero se alejó y nos deja elegir.
-¿Elegimos primero el postre?-pregunta y le respondo con una sonrisa.
-¿No hay más mesas adicionales?-pregunta una voz fría y algo tosca.
Alzo mis ojos y miro a lo lejos a una pareja tomado de la mano. Ambos los conocía, pero el que mantenía impactada era el hombre. Era corpulento, bajo en estatura, tenía el cabello corto y sus ojos eran oscuros.
Vestía casual comparado conmigo y leila.
-Camarero-llamo en voz alta llamando la atención de los presentes.
-Sí, ¿dama?-pregunta ignorando las miradas frías de aquel hombre corpulento y musculoso.
-Ellos pueden sentarse junto a nosotras-le aseguro con una sonrisa.
-¿Enserio?-pregunta sin comprender.
-No seas tan ogro y siéntense junto a nosotras-le digo amistosamente y su rostro cambia violentamente.
El mesero busca dos sillas adicionales para mi mesa y la pareja se sienta. El queda delante de mí y ella a mi izquierda.
-¿Nos conocemos?-pregunta y le sonrió con tristeza porque me había olvidado.
-En la universidad estudiamos enfermería junto-solo le indico.-medicina II.-le explico y el camarero trae mis bebida y pide la de nuestro nuevo integrantes.
Es cuando el comprende mostrando sorpresa.
-¿Estrella?-me dice.
-La misma-le aseguro.
-¿Cómo has estado?-pregunta.
-Bien, solo estoy de vacaciones-murmuro y leila hace un ruidito con la garganta.
Ambos recordamos que no estamos solos.
-¿Ella es tu sobrina?-pregunta ya que ambas no teníamos nada en común físicamente.
-No-respondo.
-Soy su hija-responde mi hija orgullosa.
El no mira perplejo.
-Eres muy mayor para ser su hija-dice el haciendo el cálculo mental.
-La edad no es un impedimento-digo algo fría, recordando aquellas conversaciones de jóvenes.
El me mira confundido y no sigue mi plática, me presenta a su acompañante la cual conozco, pero no muestro empatía.
El camarero viene a nuestro lado.
-¿Ya decidieron?-pregunta mirándome.
-Quiero flan de Brand, con helado y algo que me pueda sorprender-le indico devolviéndole mi menú.
-Deseo pie de manzana-indica leila imitándome.
-¿Van a pedir postre?- pregunta el que yo había apodado ogro.
-Si-respondemos ambas a la vez.
-El postre es la mejor parte de la cena y deseamos saborearlo primero. Hacer lo mismo vuelve todo monótono y aburrido.-le explico.
-¿No te gusta aburrirte?-pregunta.
-Jamás, la vida es una aventura y se vive una sola vez.-le indico.
-Eres tan rara-murmura y sonrió.
Los cuatro platicamos de cosas triviales sobre lo que pasa en la actualidad hasta que traen nuestros platos.
Leila y yo comemos complacido nuestro postres mientras el me mira con curiosidad. Después de comer y seguir hablando sobre el tiempo universitario el camarero viene con nuestra cuenta.
-Yo pago-indico mientras le entrego una tarjeta de plástico plateada.
-No debiste-dice mientras el camarero se lleva mi tarjeta.
-No importa-le aseguro.
Después de pagar salimos del restaurante.
-¿Supongo que es adiós?-pregunta el mientras leila habla con su pareja.
-Supongo-murmuro con duda.
-¿Piensas estar mucho tiempo aquí?-pregunta.
-15 días-respondo.
-¿Podemos salir?-pregunta.
-Claro, ¿el marte te parece bien?-pregunto.
-¿martes?-repite y comprendo su expresión de descaro.
Me sonrojo y siento esa sensación que había olvidado sentir. Cuando siento que mi vientre se contrae en busca de placer e inunda mi ser.
-Si-digo y le indico mi número telefónico.-adiós-digo y cada uno se va por su lado.
Leila y yo seguimos pasando el día como si nada hubiera afectado mi ser, pero él seguía estando en mi mente. Siempre estaba ahí en ese rincón oscuro, escondido entre amor juvenil y prohibido. A pesar del tiempo podía dominarme y dejarme sumisa a sus encantos masculinos.
Sabía que si aceptaba salir con él podría perderme en sus ojos y en sus labios rosados.
El martes llego y con mi mal de nervios lo llame. Al principio tuve q controlar mi voz para que esta no temblara de los nervios e inquietud.
Terminamos concordando una cita cerca del hotel.
Yo vestía de un vestido blanco y debajo tenía un bañador negro y usaba unas sandalias negras. Mi cabello estaba suelto y lacio.
Nos encontramos en el hotel y decidimos caminar como si fuéramos viejos amigos.
-¿Eres feliz?-pregunta.
-¿Tu lo eres?-le pregunto ignorando su pregunta.
-Si-me indica mientras cruzamos la calle, pero como siempre no fije que un auto estaba por golpearme y el reacciona más rápido que yo.
Me toma del codo y me jala a su lado.
-Eres tonta-me dice enojado.
-No lo vi-me excuso molesta.
El ambiente se torna frio entre ambos y seguimos caminando hasta toparnos en un puente. Un puente que fue de muchas conversaciones de ambos.
-¿Te acuerdas?-le pregunto y niega con la cabeza.- ¡enserio!-exclamo sorprendida.
-No sé qué te pasa-me asegura.
-Voy a refrescarte la memoria-le aseguro.
Me quito el vestido y las sandalias y las dejo en el suelo apiladas. Subo el borde de la baranda con toda la valentía a cumulaba.
-¡Estás loca!-me dice.-vas a matarte.
-Tal vez-digo y miro a mar. Siento como el estómago se mes estruja, siento las ganas de bajarme, pero veo como las olas hacen espuma al chocar las rocas. Siento ese olor a sal q invade mi ser y entre muchas emociones siento la picardía de darlo todo por el todo.
Me dejo caer al agua libremente, el golpe fue ardiente y el sonido sólido, pero fue cayado por el choque de las olas y los gritos de las personas en el puente.
Quede sumergida rápidamente.
El agua estaba totalmente helada para mi gusto.
Nade a la superficie en busca de oxígeno y una ola me abrazo.
Volví a nadar a la superficie y desvié a lo lejos unas rocas, con cierta dificultad  nade a las rocas y trepe a ellas.
-¿Estas mal de la cabeza?-me exige saber enojado cuando llego a donde estaba. Él tenía mis cosas en sus manos.
-No-le digo con la adrenalina sobre mi pecho.
El me entrega mis cosas y me visto rápidamente delante de él.
El no aparta su vista de mi lo cual hace que me sonroje.
-¿Estas bien?-pregunta con sus ojos oscuros.
-Si-digo con cierto escalofrío.
-No lo parece-me dice y me estrecha en sus brazos sin esperármelo inundándome de calor.-, vamos a buscar ropa seca.
-Vale-murmuro sin dejar de castañar.
Nos apartamos sin dejar de tomarnos las manos.
Caminamos de vuelta al hotel y me acompaño a mi suite.
Leila no estaba en la habitación y supuse que estaría en la piscina.
-Ponte cómodo-le indico mientras en se sienta en la cama sin dejar de mirarme.
Me sonrojo porque mi mente revive esos recuerdos que jurar olvide.
Tomo ropa del guardarropa y entro al baño con esta en la mano.
Dejo la puerta entre abierta y me visto poniendo atención a todos los sonidos de la habitación. Cuando ya finalizo lo encuentro delante de puerta mirándome.
-¿Que miras?-pregunto abochornada.
-Te veo a ti-responde y siento un escalofrió en el vientre.- olvide que era verte desnuda-murmura con descaro.
-Olvide que era ser observada-le digo mirándolo a los ojos.-, pero supongo que observas mucho a tu novia.
-Ella no es mi novia-me indica.
-No tienes que aclararme tus cosas-le digo fríamente mientras salgo del baño, pero él me tomo por la muñeca.
-¿Estas celosa?-pregunta y me rio, peor mi risa suena falsa y llena de mentira.
-¡Por dios!-exclamo y me mira con pudor.
-Estas nerviosa y eso me excita-me confiesa.
Siento esa sensación en el vientre y algo que me inunda de cierto placer.
-No sabes lo que dices-le aseguro.
-¿Porque me temes?-pregunto y niego con la cabeza.
-Es mejor que te vayas-digo sintiendo un dolor en mi pecho.
Deseaba tenerlo ahí, tocando mi piel y robándome el aliento. Necesitaba sucumbir ante su hombría y dejar que se embriague de mi feminidad.
-No sabes mentir-dice acercándose a mi ser tembloroso. Me tomo por la nuca y presiono sus labios sobre los míos haciéndome olvidar todo pensamiento negativo.
-¡Mama!-me llama mi hija.
-¿Si?-pregunto confundida.
-¿Que sucedió contigo y papa?-pregunta inquieta y curiosa.
Sonrió a medias al recordar lo que sucedió en nuestro encuentro. Esos gemidos, ese dolor siendo evaporado y esas atmosfera que estaba llena de amor.
-Después de encontrarnos lo abandone-confieso.
-¿Porque?-grita alarmada.
-Tu padre tenía una vida alejada a mí y tenía miedo volverme enamorar de el-confesé sintiendo vergüenza de mi misma.
-¿Tu lo amabas en ese momento?-pregunto.
-No-admito.-, es complicado de decir. Solo puedo decir que una mujer como yo no podía darse esos lujos de amor. Yo había hecho mi vida lejos por no volver a sentir aquel amor juvenil porque siempre le tuve miedo a tu padre. Porque aunque él no lo supiera y yo fingiera indiferencia él era y será el dueño de mi mundo y mi corazón. Todo eso le daba el poder para convertirme en un ser a su merced.
-Pero no comprendo-admite confundida.
-¿Que no comprendes?-le pregunto mientras le acaricio la mejilla a mi hija.
-¿Cuál es el final de esta historia?-pregunta.
Le sonrió y me acerco para besar su tibia frente.
-La estás viviendo-le aseguro.
Me pongo de pie y me alejo de su cama.
-Ya debes irte a dormir-le aconsejo mientras apago la luz de la habitación.
-¿Podrás contarme más de papa y tú?-pregunta ansiosa.
-Mañana-le prometo mientras tomo el picaporte.-descansa.- cierro la puerta.
Estoy en el pasillo de mi casa, junto delante de mi tengo una sesta llena de ropa sucia.
La tomo y paso por la habitación de Emmette.
Toco dos veces.
-Pasa-me indica mi hijo y abro la puerta. Su habitación es todo un caos y se saborea un sabor de adolescente.
-Puedes bajar tu ropa sucia a la lavandería-le indico.- y recoger tu habitación un poco-le reprendo. –le digo mientras mi hijo dibuja en un lienzo un rostro femenino.
-Vale-me dice.
-Si no lo haces, no dejare q la banda practique mañana-le recuerdo mientras cierro la habitación de su habitación.
Aun sosteniendo la sesta baje las escaleras y deje la seta al pie de la escalera mientras recogía todo lo que estaba a mi paso, pero no todo podía ser recogido debido que estaba en el suelo y debido a mi abdomen abultado no podía doblarme para tomar cosas del suelo.

Recogí las cosas que mis hijos habían dejado por toda la casa. Luego de recoger las cosas que mis hijos habían dejaron a mi merced.
Recogí la mesa del comedor, los platos que habían quedado en la mesa luego de la cena.
La cena había sido muy poco inusual debido que Chris y mi esposo no habían asistido a la cena debido a que uno trabajaba y otro se encontraba en una cita.
Recogí la mesa en silencio hasta que alguien cruzo el vestíbulo en silencio.
-Hola-saludo.
-¡Mama!-exclama asustado Chris.
-¿Qué horas son estas?-le exijo saber y le hago señas para que acerque a mi lado.
-La película se demoró más de lo que esperaba-se disculpa y me da un beso en la mejilla.
-Ayúdame a recoger estas cosas-le pido señalándole los esquís que había usado Emmette con Elena.
-¿Papa aun no llega?-pregunta mientras me ayuda a recoger.
-No, debe haberse demorado por toda esta nieve-murmuro algo preocupada.
-¿Aun no sabes qué?-pregunta señalando mi abdomen.

-No quiero saber-le indico con una sonrisa.-quiero que sea una sorpresa. Quiero que me ayudes después de clases arreglar la habitación que era de leila…
-Mama-me interrumpe.

-¿Podría quedarme con el ático y cederle mi habitación al bebe?-pregunta mirándome a los ojos.
Sonríe rápidamente.
-Es una buena idea, pero tendrás que bajar las cosas del ático al sótano para que te sientas cómodo-le concedo.-, pero por ahora ayúdame aquí-digo y mi rostro se vuele una mueca.
-¿Te duele?-pregunta y asiento.
-Aun no es el momento me quedan semanas para el parto-explico.
-Es mejor que te lleve a la cama y termine yo-me dice mi hijo mientras me toma de la cintura y me guía a mi habitación. Me acuesta en la cama y me arropa para que descanse de un día agotador.
Cierro los ojos y me dejo entregar a los brazos de Morfeo.
Siento que alguien me abraza y me aferra algo caliente.
-mmm-murmuro.
-Duérmete-me ordena mi amado.
-No-digo aun con los ojos cerrados.- ¿Qué te demoro?-le pregunto mientras siento su aliento en mi cuello.
-Una tormenta de nieve-me dice.-Chris me dijo que no te sentiste bien ¿es verdad?-pregunta y gruño algo enojada con mi hijo.
-Estoy bien-le aseguro en la oscuridad de nuestra habitación.
-No me gustaría perderte-me recuerda.-, tienes que recordar que te amo tontita.-dice para luego besarme la nuca.
-No empieces, si sabes que no podrás terminar-le digo contenido la risa.
-Te encantaría-me asegura con orgullo.
-En ocasiones te subestimo-le aseguro.
-Por eso es que estamos aquí-me recuerda.
-¿Aja?-le pregunto.
-Cuando me dejaste sin decir nada más decide hacer lo más arriesgado que había hecho en mi vida. No me arrepiento de buscarte y pararme delatante de tu casa bajo la lluvia…
-Pegarme un susto de muerte-le recuerdo.-, podías haberte enfermado.
-No me hubiera importado enfermarme si hubiera tenido tu corazón-dice con orgullo.-, eso me dio puntos para enamorarte mi amor. Recuerdo que al verme ahí te pusiste como una loca….
Mis pensamientos me arrastraron al pasado.
Leila tocaba el saxofón en la sala mientras yo servía la cena en la mesa. Mis pensamientos venían de un lado a otros, tenían un dueño del cual no sabía de mi existencia. Las nota musicales sonaban melancólicas y se entrelazaba con mis sentimientos.
Había vuelto de mis vacaciones navideñas 5 días atrás. Solo me quedaba tres días para volver a mi trabajo y leila vuelva al colegio.
La lluvia retumbaba contras las ventanas de mi casa provocando ruidos escalofriantes, pero los ruidos se volvieron más fuerte y extraños para mis oídos.
Deje de hacer lo que estaba haciendo para ir a verificar de donde provenían los ruidos. Los ruidos provenían de la puerta. Abrí la puerta con el corazón en la mano esperando no encontrar nada, pero lo que encontré delante de la puerta no me lo esperaba.
Mi amado estaba delante de la puerta, uniformado de manera elegante y profesional resaltando su físico, pero toda su apariencia era alterada por el agua que lo cubría.
-¿Que hace aquí?-pregunto alarmada.
-Quería verte-responde tembloroso.
-¿Qué sucede?-pregunta alarmada leila desde la otra habitación.
-Entra-digo y me aparto de su paso. Cierro la puerta tras él y me encaro al que tengo delante de mi.- ¡estas empapado!-le reprendo enojada mientras le toco la mejilla y siento su piel helada.-Debes quitarte esa ropa-le ordeno mientras le quito la mochila que tiene sobre sus hombros.
-¿Aquí?-pregunta mirándome curioso.
-No-digo abochornada y nerviosa.- ven-le indico mientras le tomo la mano y le guio a mi habitación.- dentro hay un baño -quítate la ropa y sécate con las toallas que están en el toallero.
-Vale-dice mientras lo dejo entrar a mi habitación. Vuelvo donde leila y le explico rápidamente los hechos.
Ella no se muestra nada sorprendida con que el este en mi hogar.
-pon otro plato en la mesa-le indico mientras voy a mi habitación y lo encuentro semidesnudo sentado en mi cama. Solo una toalla ocultaba esas partes sensibles de su ser.
Me sonrojo y no lo miro.
-Puedes darme tu ropa para poder secarla-pido sin mirarlo.-podrás quedarte hasta que pase este mal tiempo-le digo.- no entiendo tu interés de verme
-Porque te amo-me dice y siento que todo tiene un nuevo giro en mi corazón.
-¿Después de tanto tiempo?-le pregunto.
-Claro, yo nunca renuncie a ti y dudo que tú lo hayas hecho, ¿me equivoco?-pregunta y niego con la cabeza.
-Vístete-le pido nerviosa-hablemos luego, la cena se enfría y leila nos espera.
-¿Tienes sueño?-me pregunta mi esposo sacándome de mis pensamientos.
-Si-admito.
-Te amo-me dice mi amado.
-Yo también te amo tonto-le indico con una sonrisa en la oscuridad que fue opacada por un bostezo.
-Adormir-me ordena.
-¡Ogro!-exclamo.

 El comienza cantarme mi nana para dormir y olvidarme de ese dolor que crecía en mi vientre dando paso algo nuevo.

Continuara....

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Es lo primero que subo en el 2014... gracias por su apoyo... se lo dedico a mi ogro quien supo sentir un temblor, pero por desgracia no fue de mi corazon.... lo amo mucho

espero q les guste... pense escribir un parto.... el embarazo es un tema importante en mi vida, peor una persona a influenciado en la intimidad durante la gestacion...

Un consejo querido lector:

siempre amamos aunque el tiempo nos golpeen por muchos anos.

<3 te amo

martes, 31 de diciembre de 2013

Tiempo por Airam

No salí ni antes ni después, salí a tiempo, a tiempo para encontrarnos, a tiempo para verte pero no mirarte, a tiempo para que me vieras, a tiempo para no conocernos pero para saber que existimos, a tiempo para aprender a comunicarnos sin hablar, a tiempo para comenzarte a extrañar y a tiempo para con dudas comenzar, a tiempo para querer encontrarte y volverte a mirar a tiempo para quererte encontrar...


lunes, 30 de diciembre de 2013

Feliz

Todo era un caos y para ser sincera yo no era muy empática para ese ambiente. Todas las personas que estaban a mí alrededor estaban moviéndose de aquí para allá, entraban sin paquetes y salían con regalos de tamaños irregulares. Nadie me prestaba atención, pero yo tenía los ojos fijos en los regalos y las conversaciones alegres que iniciaban y terminaban. El olor a canela, galleta y a pura navidad inundaba el ambiente.
Mami-me llama una voz muy aguda sacándome de mis pensamientos.
Bajo la mirada y encuentro una niña jalando de mi mano con urgencia.
-¿Si?-pregunto curiosa.
-¿Donde esta papi?-pregunta curiosa.
La observo detenidamente, tiene el cabello color arena, ojos miel y unas mejillas redondas. Vestía de un tutu rosa, camisa negra, un abrigo de color rosado y unas medias blancas que hacia juego con sus zapatillas rosas.
-No lo sé-respondo y dedico a mirarme me sorprendo de mi apariencia.
Mi abdomen estaba abultado de tal manera que no pudiera ver mis pies. Mi ropa consistía en unos jean de maternidad, una camiseta negra y una chaqueta para abrigarme del frio.
-Tengo frio-me confiesa.
-¿Deseas un chocolate caliente?-le pregunto y ella me asiento.- vamos-le ordeno mientras me alejo con ella a una cafetería pequeña en aquel mall. La niña nunca me soltó y en ocasiones decía: “mira mami” “lo viste mami”
-Mami-repetía en mis pensamientos.
El olor a café me saco una sonrisa radiante y note que no era la única. La niña aspiraba como yo estaba haciendo en ese momento.
Compre un chocolate para ambas y bebimos tranquilamente.
-¿Dónde crees que este tu papa?-le pregunto a la niña.
Tenía un aire de inteligencia que me hacía sentir orgullosa.
Ella suspira dramáticamente.
-En los video juegos con Chris y Emmette-responde.-, se suponía que ayudaría.
-Nosotras podemos arreglárnosla solas-le digo  y ella me sonríe.- ¿qué quieres hacer?-le pregunto.
-Hay que comprar el regalo de papa, Emmette, Christopher, abuela Aidy, tía…..-menciono tantos nombres que me quede perplejas.
-Porque no empezamos en la tienda femenina y luego pensamos en que comprarle a los chicos-le digo mi plan y ella acepta.
Pasamos entre tiendas y tiendas comprando prendas de ropa, accesorios y cosas de mujeres. Cuando llegamos a comprar a los chicos termine comprando unos suéter con la letra inicial de cada uno porque sabría que no podría tejer, era pésima. Compramos los regalos restantes, pero solo me quedaban dos.
-Pequeña-la llame ya que no sabía su nombre.
Si, mami-susurra mientras entrabamos a una librería.
-Ewww… ¿qué significa tu nombre?-pregunto curiosa.
-Iluminación-responde.
-Elena-repito y ella asiente mientras observamos mi sección favorita.
-Papa no le gusta que yo lea estos libros-me indica.
-Tu papa es un miedoso-le indico mientras ojeo un libro de Brown.
-Eso dices siempre-me recuerda.
-¿Tu segundo nombre?-pregunto curiosa.
-Marie-responde.
-Ahh-suspiro.- ¿Porque esos nombres?-pregunto curiosa.
-Papa me conto que tu insististe en esos nombres porque desde que el tío te lo menciono te enamoraste de su significado. Además siempre dices que fui tu iluminación mucho antes de tenerme porque siempre quisiste tener una nena, pero ya sabes cómo es el gene…
-H-murmuro y ella y yo reímos.
-Odio que cuando escriben mi nombre con H-me confiesa y vi esa similitud entre ambas mientras tomaba varios libros.
-Ya tengo los libros, solo queda el regalo de tu padre-le indico mientras tomo una pila de libros y lo llevo a la caja registradora. Luego de pagar y con muchos bolsos volvimos a la cafetería.
Esta vez compramos unos panecillos franceses y unas donas glaseadas a lo que esperábamos a los chicos.
Mientras pasábamos tiempos Elena y yo platicábamos sobre cosas interesantes para una chiquilla de 8 años.
-Por fin encuentro las mujeres más bellas de mi mundo-anuncia un hombre a mi espalda.
Me volteo con dificultad y encuentro aquel chico que fue mi novio en mi adultez juvenil, tenía cabello recortado a la medida, músculos llamativos y un rostro sereno. Sus ojos destellaban deseo y tranquilidad y su sonrisa es radiante aunque algo tosca.
Junto a le hay dos adolescentes, el primero que observo tiene el cabello rubio, largo y unos ojos azules, su presencia denotaba rebeldía y sabia de donde lo había sacado. Era delgado y muy alto para su edad. El segundo era más alto que el rubio, tenía el cabello negro azabache, pero no largo y corto para mi gusto. Sus ojos eran oscuros y tenía una nariz peculiar, su cuerpo denotaba musculatura absoluta.
-Hola mama-saludan mis hijos a coro.
-¿Dónde estaban?-pregunto.
-Pues…-comienzan los tres a hablar, pero ninguno confiesa lo que ya yo sé.
-¿Aja?-digo alzando las cejas.
-Estábamos en Gamestop-confiesa el rubio.
-¿Porque?-pregunto fingiendo enojo, pero me gustaba verlos así tan asustados.
-Emmette y papa querían verificar si ya salió el nuevo PsP5-confieza el que supuse que era Christopher.
-Tu también querías ir-le contradice el rubio del cual se llamaba a Emmette. Se notaba a fuerza que tenía raíces que yo no tenía ni mucho menos él.
-Los tres queríamos-admite mi esposo.
-¿Compraron todo los regalos?-pregunto y asienten.
-Yo aún no compro el tuyo-le indico a mi querido amado.
-Claro que tienes mi regalo-me indica y lo miro sin comprender.- lo estas cuidando dentro de ti. Si ya terminamos deberíamos irnos de una vez.
-Ya veo, por eso cargaran nuestros comprar-le indico y escuche protestas de los chicos.- y tu ven acá y dame un beso.-le digo coquetamente a mi esposo.
Este se acerca y me toma por delicadeza  si hacerme daño y me besa los labios como si fuera la primera vez.  
-Consigan un cuarto-nos dice Emmette y rio mientras beso a mi esposo.
Luego de besarnos nos fuimos a nuestro hogar.
Una casa más alejada a las más junto a un pequeño lago y un bosque. Era de tres piso y de colores naturales, hermoso para tener una familia, peor lo más que llamo la atención además de como la nieve comenzaba a caer, era el columpio que estaba puesto bajo el árbol que estaba frente a la casa.
Mientras todos bajaban las cosas de la camioneta familiar me senté en el columpio y sonreí satisfecha. Aunque no tuviera mi amada fama, aunque no estuviera de aventurera y siendo alguien importante tenía algo que valía la pena.
Una amada e increíble familia.
-Si sigues pensando te saldrán canas-me murmura al oído mi esposo.
-Jamás-digo y el me ayuda a moverme en el columpio por un rato mientras cae copitos de nieves sobre nosotros.
-Deberíamos entrar a la casa-me indica y hago n puchero.
-Quiero quedarme aquí-pido y el niega con la cabeza.
-Debes reposar, indicaciones médicas y no pienso arriesgarme hacer lo opuesto que dijo el doctor-me dice tan serio como siempre.
-Ogro-le digo y me bajo con cierta dificultad del columpio.-, estoy embarazada no invalida- digo intentando ser algo dramática, pero en aquella situación me veía cómica. Que tanto como él y yo no reímos.
-Te ves perfecta para mí y solo para mí, pero no quiero perderte. Cada mes es un riesgo para ti y solo te faltan días para que estés en buen estado para dar a luz. Solo se prudente…
-Vale-digo terminando con el sermón.
Entramos a la casa y siento ese cálido aroma hogareño que me fascinaba. Mi esposo me lleva a la habitación con cierta dificultad debido a las escaleras y ya estando en nuestra habitación me acuesto con molestia en la cama.
-¡Dios que frio!-exclamo mientras intento quitarme lo zapatos.
-Déjame ayudarte-dice mientras me quita lo cual no había visto. Unas botas de piel sintética color negro. El me masaje los pies y siento un calor que me invade en todo mi cuerpo y siento que algo en mi cobra vida.
-Ven-le pido y él se acerca a mi lado y comienzo a besarlo con desesperación.
-Cálmate-me dice apartándose de mí.
-¿Qué?-pregunto confundida.
-No podemos-me dice y hago un puchero.
-¿Porque?-pregunte.
-Ya pasamos el límite de tiempo y solo puedo hacerte daño-me explica-, pero no lo tomes a mal, pero yo te quiero hacerlo porque más hermosa no puedes estar mi bella malcriada. Quédate aquí, mientras yo preparo algo de comer para todos.-me indica.
-¿Vas a comprar comida?-pregunto sabiendo que no sabría freír un huevo sin mi ayudo.
-En ocasiones pienso que eres demasiado lista, pero no me gusta admitirlo-dice y me besa antes de irse de la habitación.
Quedo sola y decido darme un baño para entrar en calor. Lleno la bañera y me meto en ella luego de quitarme la ropa para sentirme satisfecha. Mientras estoy en la tina canto una canción que solía cantarme yo misma para dormir cuando estaba inquieta en la cama.

You were just a Small Bump unborn, in Four months you're brought to life,
You might be left with my hair, but you'll have your Mother's eyes,
I'll hold your body in my hands be as gentle as I can, but for now you're scan of my unmade plans,
Small bump four months you are brought to life
And I'll whisper quietly, I'll give you nothing but truth,
If you're not inside me, I'll put my future in you
You are my one, and only.
You can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
You are my one, and only.
You can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
And you'll be alright.
You're just a small bump I know, you'll grow into your skin.
With a smile like hers and a dimple beneath your chin.
Finger nails the size of a half grain of rice.
And eyelids closed till soon opened wide a small bump, in four months you'll open your eyes.

-Me gusta oírte cantar-me interrumpe mi esposo quien esta observadme.
Me sonrojo
-Continúan, termina la canción.-me indica y se sienta junto a la bañera.
Continúo cantando:

And I'll hold you tightly, and tell you nothing but truth,
If you're not inside me, I'll put my future in you
Esta vez él se une a mi canto:
You are my one, and only.
And you can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
You are my one, and only.
You can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
And you'll be alright.
And you can lie with me, with your tiny feet when your half asleep, I'll leave you be.
Right in front of me for a couple weeks.
So I can keep you safe.
'Cause you are my one, and only.
You can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
You are my one, and only.
You can wrap your fingers round my thumb and hold me tight.
And you'll be alright.
'Cause you were just a small bump unborn, for four months then torn from life.
'Maybe you were needed up there but we're still unaware as why.


Cuando terminamos tengo lágrimas en los ojos y el me acaricia el vientre. Solo en ese momento sentimos como ese ser del cual contiene esa parte de ambos se mueve lentamente en mi interior. Ambos nos quedamos en silencio porque a pesar de todo él no se rindió y yo tampoco. Pudimos tener algo especial y él pudo hacerme feliz, porque en ese momento lo era.



continuara................


Por S.

jueves, 19 de diciembre de 2013

"Te Prometo" por Airam

Te prometo que es la última vez que escribo de ti , te prometo que es la última vez que escribo sobre ti y sobre mi juntos ya no habrá nada de nosotros dos en una sola ecuación, en una sola oración ni una sola palabra para describirnos a los dos, te prometo ya no buscarte a menos que me necesites y pidas mi ayuda, te prometo ya no visualizarte ni imaginarte pero no prometo no pensarte, pero si prometo ya no girarme para intentar mirarte ni para buscarte ni para hablarte.

sábado, 14 de diciembre de 2013

A love story



Nadie elije su destino, mucho menos elije de quien enamorarse. Yo me enamore muchas veces para saber lo bueno y lo malo del amor, pero aun así no sabía lo esencia de aquel sentimiento.

Tuve que estar en el momento correcto y tiempo correcto para que mi corazón tuviera un motivo para luchar de verdad. Solo basto con que sus ojos se fijaran en los míos para mi corazón se rindiera ante él. Aunque no todo fue lo ambos esperaban, pero se amaron desde que sus labios se tocaron.

Aunque el amor entre ellos era fuerte el destino los puso a prueba y lo separos.

Fue el momento más difícil para ellos, la distancia, la ausencia del uno y del otro y el miedo de olvidar ese sentimiento.

Después de meses sin verse, ni tocarse y ni tan solo amarse ellos volvieron a encontrarse, pero ambos no eran los mismos. Yo  había madurado y mi corazón se había endurecido por la soledad y el había visto, sentido, escuchado y experimentados cosas que lo volvieron más humano y deseoso de liberar las cadenas de algo que no lo dejaba dormir y ser feliz.

Ese encuentro fue crucial para ambos no sabían que decir o que sentir, pero algo entre los dos volvió a tener sentido.

Al principio huno desconfianza por parte de ella y frustración por parte de él, pero con el tiempo volvieron a ser esos amantes de tiempos pasados.

Se amaron, cuando mi amante creyó que era el momento me hizo esa pregunta jamás esperadas para la mujer como yo. Para sorpresas de mucho yo acepte, nos fugaron y dejamos atrás todo lo que le recordó el dolor y la separación.

Nos  mudamos al norte en donde nadie pudiera buscarlo y se amaron por todo el tiempo perdido. Vivieron con sus altas y bajas, porque su amor no era perfecto, pero era real y duradero.

El amor debe ser así, fuerte y gentil, debe complementar esa parte del uno como del otro.

El era lo que yo deseaba en el alma y para mi amor yo era lo que necesitaba para respirar.

un video.... made by me
http://www.youtube.com/watch?v=aW1Pb8c-eUI&feature=youtube_gdata